¡Hola a todos amigos! Al final ha costado, pero arranco el 2025 con mi primera reseña. El otro día en una feria de mi pueblo vi una paradita donde vendían todo tipo de juegos de mesa y le pedí al vendedor: dime que juego me recomiendas para dos personas. Había varios juegos y algunos ya los tenía o había jugado, pero su primera elección fue muy clara. Sin dudarlo me dijo: Patchwork. Después me nombró otros juegos, pero ya sabéis el dicho, la primera impresión es la que cuenta 😉.
De esta forma decidí adquirir Patchwork, que ya había escuchado mil maravillas de él pero que aun no tenía la fortuna de haberlo disfrutado. Mi pareja y yo lo hemos jugado varias veces, y nos encanta, especialmente a ella. Vamos a analizarlo.
Patchwork: Un juego ágil y estratégico
Patchwork está diseñado para dos personas, aunque también se puede jugar en solitario. Sus instrucciones son muy simples, lo que se en comparación con otros juegos que requieren leer las instrucciones varias veces, ver videos explicativos en Youtube… como, por ejemplo, el juego que me regalé yo mismo para las Navidades, Castillos de Borgoña, que ya si eso algún día os haré el análisis xD. Además, su duración es perfecta: en 20 minutos puedes disfrutar de una partida sin que se haga pesada.
La mecánica es muy simple: vas cogiendo parches (solamente puedes escoger estas piezas entre las tres siguientes al peón neutral) y los colocas en tu tablero 9×9 al estilo “Tetris” es decir, las piezas se pueden colocar de distintas formas, ya sea de forma horizontal o vertical pero siempre dentro del tablero y no se pueden solapar una con otra. Es importante rellenar los máximos espacios posibles ya que al final de la partida cada hueco vacío descuenta puntos. Además, el primer jugador en completar en su tablero un 7×7 se llevará siete puntos extras que serán muy necesarios para el recuento final.

A parte del tablero para cada jugador, hay otro tablero, llamado tablero del tiempo, en el que el jugador avanza según el parche que compre. Una vez que el jugador ha llegado al final, termina su partida y no puede continuar poniendo piezas en su tablero. Cada parche tiene un coste y movimiento determinado. Y es que los parches se deben comprar con botones (que se pueden conseguir avanzando en el tablero del tiempo) y al colocarlos en el tablero hacen avanzar la ficha del tablero del tiempo.
Consejos para jugar mejor
Algunos parches tienen en la imagen impresos uno o más botones. Eso es importante porque en determinados momentos que pasemos por el tablero del tiempo se podrán conseguir los botones que tengamos impresos en los parches en el otro tablero, por lo que es recomendable comprar este tipo de piezas, aunque son más caras.
Otro consejo es que algunas piezas llevan consigo mismo un número muy elevado. Significa que si las compras deberás avanzar ese número en el tablero del tiempo. Eso puede ser un arma de doble filo, porque puedes llegar muy rápido al final y has dejado el tablero bastante vacío. Por lo que es recomendable hacer un mix: comprar parches con botones y números no demasiado elevados, así como también parches baratos para ir rellenando el tablero.
Otra particularidad es que el turno es siempre del jugador que va por detrás en el tablero del tiempo, por lo que puede jugar con eso y comprar varias piezas de un número bajo de movimiento para no adelantar a su rival al menos durante dos o tres turnos y así ir rellenado el tablero.
Finalmente, el jugador con más puntos es el vencedor. Se suma todos los botones que han quedado disponibles para comprar piezas, se añade la ficha de siete puntos al primero que haya completado el 7×7 y después se resta a ese número obtenido, multiplicando por dos cada espacio vacío en el tablero de los parches. Es decir, tengo 30 botones, más 7 botones de la ficha del 7×7, he dejado vacíos 10 espacios, por lo tanto: 30+7-(10*2)= 17 puntos.

Conclusión: ¿Merece la pena?
Las conclusiones son muy buenas la verdad. Es un juego ideal para no pensar mucho, fácil de preparar (en un minuto lo sacas y puedes empezar a jugar). Además, tiene una duración perfecta para jugarlo siempre que se quiera además de que es visualmente atractivo, entretenido y divertido. Eso sí, será necesaria una mesa con suficiente espacio, ya que hay muchas piezas que rodean el tablero de tiempo. Pero fuera de eso, es una joya de la estrategia que todo amante de los juegos de mesa debería tener en su colección.
Si queréis adquirirlo podéis clicar en el siguiente link. ¡Nos vemos en la siguiente entrada! 😉

