Bienvenidos una vez más a mi blog sobre juegos de mesa. En esta ocasión (y pido disculpas por la tardanza…) vengo con un juegazo como es Castillos de Borgoña, uno de los títulos más completos y estratégicos que existen en el mercado.
Llevaba bastante tiempo con este juego en mente y finalmente me decidí a adquirirlo las pasadas Navidades, a pesar de su precio algo elevado (unos 45€).
Desde el primer vistazo a la caja, se percibe la majestuosidad del juego. No es un título que se pueda tomar a la ligera; requiere tiempo para aprender a jugar, debido a su extenso libro de instrucciones y la multitud de acciones disponibles.
A continuación, comentaré los aspectos del juego, haré un repaso general de cómo se juega y, al final, compartiré mis conclusiones. Lo que sí puedo adelantar es que estamos ante un gran juego para los amantes de la estrategia.
¿Cómo se juega a Castillos de Borgoña?
Castillos de Borgoña es un juego para uno a cuatro jugadores. Aunque se puede jugar en solitario, es a partir de dos jugadores cuando se disfruta más y se aprovechan mejor sus componentes. La duración varía según el número de participantes: con dos jugadores, una partida dura entre 75 y 90 minutos; con cuatro jugadores, puede extenderse hasta los 120-150 minutos, ¡casi como si una sesión de Monopoly se tratase!

El objetivo es acumular la mayor cantidad de puntos durante las fases del juego. Al final de la partida, se realiza un recuento adicional basado en las losetas y recursos disponibles, lo que hace que el ganador no se decida hasta el último momento. El juego consta de cinco fases, con cinco rondas cada una, y en cada ronda los jugadores pueden realizar dos acciones.
El corazón del juego: Tablero y losetas
El juego se desarrolla en un tablero central donde, al inicio de cada fase, se colocan diferentes losetas en los depósitos numerados del 1 al 6. Los jugadores eligen las losetas en función de sus tiradas de dados y su estrategia. Además, cada jugador tiene su propio tablero de dominio, donde irá colocando las losetas adquiridas con el objetivo de completarlo y sumar puntos.
Tipos de losetas
- Castillo (verde oscuro): Permite realizar una acción adicional al colocarlo en el tablero.
- Mina (gris): Al final de cada fase, otorga una moneda de plata por cada mina en el tablero del jugador.
- Edificio (beige): Existen varios tipos, cada uno con efectos distintos. Por ejemplo, la atalaya da 4 puntos de victoria, el mercado permite coger una loseta azul o verde claro, o el banco otorga dos monedas de plata.
- Animal (verde claro): Otorga puntos de victoria según la cantidad de animales representados en la loseta. Por ejemplo, si la loseta contiene tres vacas, el jugador sumará tres puntos.
- Barco (azul): Permite avanzar en el orden de turno y recoger losetas de mercancía de un depósito del tablero del centro.
- Conocimiento (amarillo): Estas losetas especiales ofrecen puntos adicionales al final de cada fase o partida. Son muy valiosas.
Las monedas de plata sirven para comprar losetas negras situadas en el centro del tablero, y las fichas de trabajadores permiten modificar el resultado de los dados, lo cual es crucial para optimizar las jugadas.


Las cuatro acciones clave
Cada jugador puede realizar dos acciones en una ronda, eligiendo entre las siguientes opciones:
- Tomar una loseta del tablero central y colocarla en la reserva personal también conocida como llave.
- Añadir una loseta de la llave al dominio personal, activando su efecto.
- Vender mercancía (se necesitan dados con el mismo número que la loseta a vender. Si contienen el mismo número se pueden vender varias a la vez).
- Comprar fichas de trabajadores para modificar futuras tiradas (suma o resta en un uno la tirada del dado).
Ejemplo de dos rondas de juego
Primera ronda:
- El primer jugador lanza los dos dados y obtiene un 3 y un 4. Coge una loseta de animales (dos vacas) del depósito 4 y, con su segunda acción (número 3 pero aquí es indiferente), compra fichas de trabajadores.
- El segundo jugador saca un 5 y un 6. Coloca una loseta azul de su llave en el número 6 de su tablero y, al activarla, avanza en el orden de turno y recoge mercancías del depósito 4. En la segunda acción venderá mercancía por valor de 5. Obtiene una moneda de plata y como vende tres fichas de número 5, y en la partida juegan dos personas, el valor será 2*3= 6 puntos de victoria.


Segunda ronda:
- El segundo jugador en el último turno ha adelantado al primer jugador con la loseta del barco y empieza él la ronda. Saca un 1 y un 6 y decide adquirir dos losetas, una beige y otra verde oscuro. Las guarda en su llave.
- El primer jugador saca un 2 y un 5. Usa una ficha de trabajador para modificar el 2 a un 3 y coloca la loseta de animales (verde claro) en su tablero de dominio, sumando 2 puntos. Luego, con el 5, compra una loseta amarilla y la guarda en su casilla llave.
Puntuación final: ¿Quién gana?
Además es importante mencionar que se puede sumar puntos por conjuntos de tipos o colores completados y que el primer jugador en completar todas las losetas de su tablero de un mismo tipo o color se llevará una ficha de bonificación que se sumará en el recuento de los puntos de victoria.

Finalmente, tras completar las cinco fases, se procede el recuento final donde se tiene en cuenta los puntos que tiene cada jugador en ese momento y se le suma puntos adicionales por:
- 1 PV por cada loseta de mercancía sin vender.
- 1 PV por cada moneda de plata restante.
- 1 PV por cada dos fichas de trabajador.
- PV adicionales según las fichas de bonificación obtenidas.
- PV adicionales según las losetas amarillas adquiridas.
Mi opinión sobre Castillos de Borgoña
Después de esta extensa explicación (¡espero que no os hayáis aburrido! xD), os dejo mi valoración del juego, con sus puntos positivos y negativos.
Lo mejor de Castillos de Borgoña
A nivel estratégico, es un juegazo. Aunque es largo, se disfruta enormemente planificando cada movimiento y optimizando las jugadas. La gran variedad de losetas garantiza que cada partida sea diferente, lo que añade rejugabilidad. Algunas partidas pueden estar marcadas por la venta de mercancías, mientras que en otras los jugadores se enfocarán en completar zonas específicas del tablero para obtener puntos.

Algunos jugadores irán a completar primero las casillas verde oscuro y gris porque dan puntos de victoria rápidos, otros irán a colocar las losetas amarillas porque dan muchos puntos, etc…
Además, el juego mantiene la tensión hasta el final, ya que la diferencia entre jugadores suele ser mínima, a veces de menos de cinco puntos.
Por otro lado, aunque los 45€ pueden parecer un precio elevado, creo que está justificado por la calidad y profundidad del juego. Para los amantes de la estrategia, y especialmente para dos jugadores, es una compra recomendada.
Lo menos bueno
Con relación a algunos inconvenientes, veo dos claros. Uno y para mi el más importante es la duración del juego. Para dos jugadores ya es un juego largo, pero con cuatro personas puede superar fácilmente las dos horas. Esto puede echar para atrás a algunos jugadores. En mi experiencia, funciona mejor a dos jugadores, donde la duración ronda la hora y media, lo cual es más manejable.
El otro problema es la cantidad de las losetas beige y, sobre todo, las amarillas tienen efectos muy variados, lo que obliga a consultar el reglamento con frecuencia, ralentizando el ritmo de la partida.

¿Lo recomiendo? Sin duda
Os animo a probar Castillos de Borgoña, un juego que me ha sorprendido gratamente. No en vano tiene una valoración de 8,4 en BoardGameGeek, superando a clásicos como Catán, Monopoly, Cluedo o 7 Wonders.
Nos vemos en la próxima entrada y, ya sabéis… ¡todo el mundo a jugar!
Si queréis adquirir Castillos de Borgoña, podéis hacerlo en el siguiente enlace:



